Mente y desamor

Mente y desamor

El engaño, de la mente y desamor

Sigo viviendo en la oscura soledad, me encuentro vacío, me siento perdido, vagando sin rumbo por la inmensidad de los caminos. Antes me guiaban dos estrellas, relucientes como el oro, que eran las que iluminaban mi corazón. Pero se perdieron, se fueron alejando en la grandeza del cielo, y no puedo recuperarlas.
¿Quién rescatará ahora a ese barquito velero que va a la deriva en el mar de los sentimientos? ¿Quién me salvará de ahogarme en la laguna de mis penas?
Pues, de momento, la amistad es mi salvavidas, ellos son ahora los que me conducen por buen camino, son ellos los que me ayudan a saltar el obstáculo del amor.

Sigo pensando en ella como el primer día, sigo viendo sus ojos brillar a la vera mía, sigo sintiendo que sus labios me acarician todavía, pero lo más grande que siente mi corazón ahora es dolor, pena, fantasía.
Me duele en el alma porque sé que fue mía, que la tuve entre mis brazos, que mis dedos se enredaron en su largo y suave pelo. Recuerdo esos largos paseos, esas tardes inolvidables en las que estábamos juntos. ¡Es tan corto el amor y es tan largo el olvido!

Tan grande es la pena mía que buscando en mi corazón no hay una pizca de alegría. Su imagen ocupa mi mente, cierro los ojos y veo el primer beso que me dio, esos primeros momentos que fueron el principio de una condena para mí. Y sigo encarcelado en el calabozo del amor, no puedo olvidarla ni siquiera por un momento, ella tiene las llaves de mi prisión.

Todo a mi alrededor me recuerda a ella, la gente, la música… todo. Todo lo que me rodea lleva su nombre grabado. Eso es lo que hace que me sea más difícil olvidarla, eso es lo que hace que no pase ni un segundo en mi desgraciada vida sin que yo sepa que la llevo dentro aún. Esto me alegra y me entristece. Me alegra porque me encanta sentir su calor, pero me entristece porque sé que ese calor nunca lo tendré.

Soy la persona más triste del este mundo, lo sé, vivo obsesionado, sumido en una profunda pesadilla de la que nunca despertaré.

MORALEJA:

En este emotivo relato podemos dislumbrar, “El engaño, de la mente y el desamor”, nos podemos sentir muy identificados en él, pero podémos observar la deformación dañina victimista que nuestra mente crea entorno al desamor.

DESCONOCIDO

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